Sensaciones…

(…) Las sensaciones, en cambio, aparecen y desaparecen en filas bien ordenadas. Dejan en la boca sabores contradictorios y en el cuerpo el acuciante deseo de seguir deseando.

Hugo Gutierrez Vega

Es lo que sientes cuando descubres algo. Es lo que te mueve, lo que te hace vibrar, lo que te invita a seguir, lo que te sacude, lo que te cambia, lo que te hace replantearte cosas de tu vida…sensaciones.

Un atardecer en Puglia es…mmm…cómo decirlo…una experiencia sensorial.

Dependiendo de dónde estés, puede ser energizante, nostálgico, calmante, revitalizante, alegre, dorado, naranja, amarillo, profundo, incluso puede suponer un sacudón para tus sentidos hasta el punto de pensar que,  por cosas así, vale la pena cuidar nuestro planeta.

Es un remedio para el alma. Si necesitas encontrarte contigo, con tu yo más profundo, y descubir de verdad qué quieres, quién eres, o qué decisión tomar respecto a algún tema que te preocupe, no lo dudes, un atardecer en Puglia, es la terapia defintiva.

Un bálsamo para el alma.

 

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La maravilla de la sencillez…

“Para llegar a la sencillez, antes hay que haber pasado por las formas más barrocas y extravagantes imaginables. Yo lo hice. Hay que tener un montón de verduras encima de la mesa para saber con cuál quedarse, cuál es la mejor”.

Peter Brook


Nostalgia…

“Era feliz. Uno nunca se da cuenta de cuándo es feliz, Ángela, y me pregunté por qué la asimilación de un sentimiento tan benévolo nos encuentra siempre poco preparados, despistados, tanto que sólo conocemos la nostalgia de la felicidad o su espera perpetua”.

Margaret Mazzantini – (Escritora, novelista, dramaturga y actriz italiana)

La nostalgia (del griego clásico nóstos regreso al hogar y álgos dolor ) es descrita como un sentimiento de anhelo por un momento, situación o acontecimiento. Extraña mezcla de sentimientos, a la vez que te encoge el corazón, te dibuja una sonrisa…eso es nostalgia.

A veces ocurre cuando llega a ti un olor concreto, cuando pruebas un sabor específico, incluso cuando ves algo en un lugar determinado. A veces por separado, a veces cuando los tres factores se conjugan. A mi me pasa , sobre todo, cuando huelo o pruebo. Son los dos sentidos que más me transportan, me hacen sentir, me evocan otros tiempos…

Los platos típicos de Puglia obran en mi ese poder: me trasladan de una manera vívida a momentos con personas queridas, a otros lugares, otros colores, otras “vidas”, hasta la emoción. Es brutal. Y me encanta!.

Ahora hay unas alcachofas hermosas, exquisitas, tiernas, verdes y violetas, perfectas. Y, cada uno de los platos que con ellas se preparan aquí, es una oda al buen gusto, al saber hacer, a la maravillosa capacidad de crear con prácticamente nada algo sencillamente delicioso.

Alcachofas con guisantes, con pasta (cómo no !), sopa de alcachofas, alcachofas fritas en aceite de oliva con DOP (una locura!)…y así podemos seguir hasta casi el infinito. Pero, hay un plato en especial, Carciofi ripieni alla pugliese, (alcachofas rellenas a la pugliesa), que me lleva de los pelos a la cocina con mi Nonna. Ella era bajita, regordeta y se peinaba su pelo blanquísimo en una larga y perfecta trenza. Cada día al levantarse, tenía claro lo que iba a cocinar para toda la familia, y, claro está, siempre con productos de temporada. Recuerdo perfectamente, los fines de semana, cuando me llamaba y yo acudía veloz a su lado, en la gran cocina, para ayudarla a cocinar…qué maravilla!. Era tan feliz…(si me pudiérais ver, tengo una sonrisa dibujada y un siento un “pellizquito” en el corazón). Daría lo que fuera por volver a vivir esos momentos.

Cuando era época de alcachofas, hacía una fuente inmensa, llena de esas maravillosas flores rellenas, pero muchas!!, y no quedaba casi nunca, ni una!. Son deliciosas, irresistiblemente adictivas. Y sólo llevan ingredientes sencillos: miga de pan o pan rallado, ajo, perejil, aceite de oliva, pimenta, perejil, queso y huevo!.

Adoro éste plato…me chifla. Te podría describir a qué sabe, cuál es la textura, pero, sabes qué?, no lo haré. Como siempre digo, nada suple a la experiencia.

Así que, te invito a comer éste y otros mucho platos que te harán sentir nostalgia. Incluso si no los has probado antes, sentirás nostalgia de volver a Puglia, en el mismo momento en el que te subas al avión de vuelta a casa. Y ya nunca más te quitarás esta tierra del corazón.

Y, cuando recuerdes lo vivido, sonreirás y sentirás un “pellizquito” en el corazón.

 

 

No dejo de enamorarme…

El arte es sobre todo un estado del alma.

Marc Chagall

Puglia tiene tantas cosas…y cada día me enamora más. De verdad, es encantadora, es bella, es auténtica, es única, y está “limpia” de turismo de masas !. Increíble.

Otro detalle hermoso que hace que adores cada vez más ésta región de Italia, esta maravilla del mundo:las óperas que estaban guardadas, casi olvidadas. Óperas que son historia viva.  En la pequeña y encantadora ciudad de Martina Franca, en el majestuoso “Palazzo Ducale”, se han desempolvado partituras del sXVI y XVII, que en su momento no pudieron estenarse…no os parece maravilloso?.

“Allá por 1975 a un grupo de chiflados maravillosos se les ocurrió una idea tan sofisticada como extravagante: consagrar un festival en la recoleta localidad barroca de Martina Franca, en la región italiana de Puglia, a recuperar algunas de esos cientos de óperas que desde hace años crían telarañas en el cajón de los olvidos, a desempolvarlas primorosamente y proponerlas a un público contemporáneo. Aquella excentricidad funcionó, y hoy ese festival celebra por todo lo alto nada menos que sus 39 años de existencia.

Se cuentan por centenares las óperas creadas desde que a finales del siglo XVI y XVII surgiera ese género teatral/musical. Aunque nadie lo diría, visto que la inmensa mayoría de los teatros líricos del mundo se empeñan en representar la enésima ‘Traviata’, la enésima ‘Aida’, el enésimo ‘Rigoletto’, reduciendo de ese modo la lírica a una especie de museo de cera. Pero en Martina Franca sucede lo contrario: aquí uno se adentra en tierras desconocidas, en lugares no explorados…

La edición del 2014, por ejemplo, se inauguró  con ‘La mujer serpiente’, una deliciosa ópera fruto de una de las mentes musicales más admiradas del siglo XX italiano, Alfredo Casella, un compositor respetado entre otros por Stravinsky o Bartòk. Esa ópera se estrenó en Roma en 1932 y desde entonces no se llevaba a escena. Es tan rara y desconocida que hasta Paolo Isotta, el respetadísimo crítico de música clásica del ‘Corriere della Sera’ y uno de los grandes eruditos mundiales en lo que a lírica se refiere, nos confiesa abiertamente que ha sido en Martina Franca donde la ha escuchado por primera vez.

Y eso ha sido sólo el principio. En el fantástico patio del Palacio Ducal de Martina Franca, donde se llevan a escena las obras más importantes, también se representará este año ‘Armida’, de Tomasso Traetta, un compositor italiano del siglo XVIII. Vendrá después ‘Hércules’, una ópera de 1689 jamás representada en los tiempos modernos. Y culminará con ‘Orfeo y Eurícide’, la ópera de Christoph Willibald Gluck fechada en 1762 y cuya versión en francés inauguró el festival de Martina Franca hace 39 años, en 1975.

Este es un festival que hace un importante trabajo de investigación porque su propuesta cultural consiste en excavar en el pasado para escudriñar entre los trabajos que han sido olvidados y aquellos que nunca han salido del repertorio, o que nunca han entrado. Creo que ese es el gran valor de este festival, el poder extraer esas óperas y proponerlas de nuevo hoy en día, acercándolas al gusto actual, a los valores de hoy. Todo eso en un mundo donde todo está globalizado, donde las grandes escenarios, sobre todo italianos, se concentran en propuestas culturales cada vez más descontadas por terror a no tener público, sin ser conscientes de que éste acabará por aburrirse de las propuestas siempre iguales, de los mismos títulos y autores”, asegura Alberto Triola, director musical del Festival de Martina Franca.”

Extracto del artículo de IRENE HDEZ. VELASCO en el periódico El Mundo. Y hay más, os dejo el enlace por si queréis indagar, es apasionante…

http://www.elmundo.es/cultura/2014/07/29/53d6bc50268e3eb1038b456b.html

Cada día hay algo para descubrir, algo para sentir, algo para emocionarse, para experimentar…definitivamente, Puglia es un tesoro que, ojalá, siga siendo así de auténtica siempre. Ojalá…

 

 

 

El Olivo Pensante…

“El mundo es un lugar peligroso, lleno de gente que no confía el uno en el otro. Por eso me quedo en este árbol”.

Kelly Link

LLamadme romántica, imaginativa, fantasiosa…me da igual. El caso es que, a veces, en la vida, pasan cosas que te hacen pararte a pensar y reflexionar.

Este es el caso del Olivo Pensante de la población de Ginosa, en Taranto, (Puglia).

Al principio te crees que no es lo que estás viendo. Y te acercas. Y cambias el ángulo de visión. Y vuelves a mirar, esta vez con más atención, incluso miras a tu alrededor buscando alguna otra mirada cómplice que te corrobore que no es una cámara oculta o algo parecido. Pero resulta que, ellos también están como tú: sorpendidos!.

Es curioso ver las reacciones de las personas cuando lo ven. Porque es cierto, parece hecho a posta, a base de vete tú a saber qué material, que al trabajarlo sobre el olivo, pues se modela y adapta y han “construido” un anciano con barba con semblante pensativo, como meditando. Pero no. Te acercas, tocas, y te das cuenta de que no es una escultura, ni nada parecido. El olivo es así. Y es maravilloso!!!.

Es como si te quisiera decir algo, transmitir un mensaje, pedir ayuda, llamar tu atención.

Nadie sabe exactamente cuánto tiempo lleva allí, ni cuántos años tiene, lo que si es seguro es que es secular. Cientos de años mirando , observando, sintiendo, siendo testigo del paso de los años, de las personas, de los acontecimientos. Y allí sigue. Con su tronco retorcido, (cosa que siempre me conmueve de los olivos), leñoso por fuera, duro por dentro, siempre rodeado de florecillas que le hacen compañía, que en ésta época conforman una alfombra multicolor en la que parece que, si te acuestas, será mullida y tibia.

Y al observarlo, detenidamente, piensas y sientes que tienes que cuidar la naturaleza, los olivos y todo lo que la naturaleza nos regala cada día. En especial, (para mi), los olivos. En Puglia los hay milenarios!!. Os imagináis miles de años en un árbol?…si los tocas, estás tocando historia viva!. Hermoso!.

Un paseo por cualquier parte de Puglia, es un paseo entre olivos, su olor, su frescor, su color, mezclado con el olor a primavera, a mar, a hierbas…una cata de aceites en mitad de un olivar con panes de la tierra, es una de las experiencias más deliciosas que puedas imaginar. Y, la primavera, es la temporada perfecta !.

Dónde está el Olivo Pensante?…ven y te lo enseñamos. Por ahora, es secreto, sssshhhh…

 

 

Créditos : Nicola di Tinco