SIESTA…

Cuanto más grande es el trabajo y mayor el desafío más maravilloso creen que es. Sería bueno abandonar esta forma de pensamiento y vivir una vida fácil, confortable, con mucho tiempo libre. Yo creo que ésta es la vida de los animales en los trópicos, saliendo por la mañana y el anochecer para ver si hay algo que comer, y tomando una larga siesta por la tarde; debe ser una vida maravillosa.

Masanobu Fukuoka

 

Matera by Marc Schiele

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A veces sólo hay que saber esperar…

Todas las grandes y preciosas cosas están solas.

John Steinbeck.

Es verano, las playas están repleras de gente: niños, adultos, personas mayores, familias, personas solas, parejas, grupos de amigos, jóvenes, viejos…repletas !!!. Muchas veces he contado que no me gustan las aglomeraciones. Que prefiero la calma, la tranquilidad, la paz, los grupos reducidos, las experiencias únicas, los lugares escondidos…es verdad y lo mantengo.

Pero, cuando llega el verano, si bien es cierto que los ritmos cambian, a veces, sólo se trata de saber esperar.

Hay siempre un momento del día, en el que todos, (o casi) desaparecen dentro de sus casas, hoteles, apartamentos, para hacer el cambio de estado playa a estado noche. Se duchan, se ponen sus mejores galas y salen a lucir bronceado por las calles de Puglia. Miran escaparates, compran souvenirs, pasean observando y buscan dónde cenar.

Pues, justo en ese momento, es ese tiempo en el que ellos se transforman para vivir la noche, que suele ser el atardecer, justo cuando el sol está casi escondido, en ese instante es cuando, yo , salgo.

Voy a la playa, sola, a caminar y a disfrutar de la brisa tibia, de la luz suave, del mar calmo, convertido es un espejo, el cielo con tonos naranjas, rosas, violetas…casi nadie más está allí. Sólo dos o tres locos solitarios, y yo. Y es maravilloso. Es casi mágico. Único.

Aún en verano, también puedes disfrutar de intimidad y soledad.

Porque, a veces, sólo es cuestión de saber esperar. Puglia siempre te hace feliz. Siempre.

Casi increíble…

La realidad esta equivocada. Los sueños son reales.

Tupac Shakur

Y, a veces, algunas tardes, te quedas mirando el atardecer desde alguno de los miles de puntos estratégicos que tiene Puglia, y, aunque sabes que estás aquí, que has cogido un avión, haciéndonos caso, y has volado hasta este lugar.

Aunque miras y miras y sabes que es el mismo cielo de hace una hora.

Por más que te centres en tus pensamientos y seas consciente de que sólo es el mar, y un sol que se va a acostar, como pasa cada día.

A pesar de todos los intentos por no apartar tu mente y tu corazón de la realidad, a veces, algunas tardes, tardes como ésta, no puedes evitar sentir que es un sueño. Algo tan arrebatadoramente bello, tan delicado, tan perfecto, tiene que ser un sueño.

Pero no, es un atardecer en Puglia. Uno de tantos. Uno de esos que te conmueven y te emocionan.

Uno de esos que valen la pena.

Nos vemos cuando quieras.

Atardecer en Puglia by Lonely Planet.

Fiesta…

Dame una reunión íntima de cinco personas, una cena en la que se pueden tener conversaciones, donde las personas pueden hablar de eventos actuales, buenos libros, buena comida y noticias extrañas. Esa era mi idea de diversión.

Penny Reid.

 

 

Nada como sentir…

Sentir antes de comprender.

Jean Cocteau

Es inexplicable. Mira que el idioma castellano es rico, y existen miles de opciones del vocabulario para describir, pero no. Nada como sentir en primera persona. Nada como eso. Nada.

Ya de por si, Matera es una locura para los sentidos. Su historia, las construcciones, el conjunto, la localización…todo es simplemente maravilloso y absolutamente diferente. Desde el momento en el que llegas, todo es asombroso!. Y hace que tu sopresa sea mayúscula, y que sientas que, algunos lugares en el mundo, son increíbles. Irrepetibles. Únicos.

Si además tienes la opción de pasar unos días en  ese lugar mágico, comiendo rico, rodeado de belleza e historia, descubriendo todo un mundo de sensaciones nuevas, de experiencias satisfactorias para la mente, el cuerpo y el espíritu, entonces, el viaje es completo.

Uno de esos lugares deliciosos, está cuidado y preparado para haceros sentir sensaciones inolvidables. La alegría que sentiréis os durará días, semanas, y, como siempre digo, querréis volver. Os quedaréis con la sensación de “quiero más”.

Lo intento, siempre lo hago, lo prometo, y también, siempre acabo diciendo lo mismo: NADA COMO VENIR, EXPERIMENTAR, Y SENTIR.

Un abrazo grande y, ojalá os animéis y vengáis. Puede que sea una decisión trascendental. En serio.

 

Referencia: legrottedellacivita.sextantio.it/en/

Y de pronto, estás en un cuento…

No basta tener buen ingenio; lo principal es aplicarlo bien.

René Descartes

Los trullos, (TRULLI en italiano), curiosos, únicos, hermosos, y mágicos. Todo lo que pueda decir de ellos, es sólo una referencia. Como siempre digo, no hay nada como visitarlos y sentir.

Existen desde la prehistoria, aunque como ciudad se fundara en el s XVI.

Se construyeron sólo con las piedras y cal, la forma cónica es la que hace la maravilla de sostener estas estructuras por años, sin que peligre su estabilidad.  Dicho así suena fácil, pero, os imagináis colocar piedra sobre piedra, encajando cada una con la otra perfectamente, ascendiendo de forma cónica, hasta llegar a la cúpula, cerrando la estructura?…Todo un logro de la construcción!.

Cada uno de estos pequeños tesoros, está coronado con la pintura de un símbolo, que evidenciaba, casi siempre, un signo zodiacal, pero, justo en la cúspide, todos tienen un pináculo que los corona, y mostraban la clase social de los propietarios de cada uno de los trullos.

Todo esto es muy interesante, porque hace que entiendas el por qué de su forma, su originalidad, y el mérito que tiene que aún permanezcan en pie.

Ahora bien, lo realmente espectacular, es cuando llegas a Alberobello, y te topas con todas esas casitas, una al lado de la otra, algunas unidas formando una especie de “adosados”, con las paredes blanquísimas, los techos grises, y preciosas, adornadas con flores, cuadros. Algunas convertidas en tiendas, son sencillamente una tentación para la vista, puesto que con un esmero interminable, las han embellecido hasta emocionar.

Es llegar, y entrar en otro mundo. Un mundo de fantasía, de calles que van y vienen, que suben y bajan, todas rodeadas de trullos. Es como estar en un cuento. Y, vas paseando de una casita a la otra, admirando, disfrutando, aprendiendo y sintiéndote cada vez mejor. Es la energía. Y, cuando llega la hora de marcharte, es cuando de verdad comprendes por qué la UNESCO ha declarado este puntito del mapa italiano, como Patrimonio de la Humanidad.

Te encantará, te sorprenderá y te enamorará, y, cuando menos te des cuenta, no te querrás marchar de allí.

 

Ref:Fotos. Alojamiento.

http://www.16trullipuglia.com/index.html